Hace poco más de un año, en el estreno con Aprilia en el circuito de Losail, Jorge Martín sufrió un accidente que puso en jaque su carrera. El impacto con Di Giannantonio lo llevó de urgencia al hospital de Doha y le obligó a replantearse su futuro en las pistas. Hoy, en el Gran Premio de Francia, el piloto madrileño ha demostrado que aquella pesadilla solo sirvió para reforzar su determinación.
A diferencia del Sprint, donde brilló desde la salida, el de San Sebastián de los Reyes arrancó conservador y se mantuvo séptimo durante las primeras vueltas. Poco a poco fue ganando posiciones con maniobras espectaculares, entre ellas un adelantamiento arriesgado a Pedro Acosta en las curvas 2 y 3. El momento clave llegó cuando alcanzó a su compañero Marco Bezzecchi, que había escapado en cabeza.
Martín repitió la misma línea de ataque que había usado contra Acosta y, con una maniobra de gran habilidad, metió primera marcha para bloquear cualquier posible respuesta de Bezzecchi. El italiano no pudo replicar y cedió el primer puesto.
Fue mucho más duro que el Sprint. Nunca pensé que lograría la victoria, pero nunca me rendí, siempre creí.
Bezzecchi admitió que su ritmo no era el mejor y que, al ver pasar a Acosta, supo que Martín llegaba muy fuerte. Decidió no arriesgar más para evitar perder el podio. El transalpino acumula ya tres victorias y dos segundos puestos en las cinco carreras dominicales disputadas, aunque sus resultados en las pruebas cortas le impiden liderar con más margen.
La llegada de Ai Ogura en tercera posición completó un hito histórico para Aprilia: el primer triplete de la marca en una misma carrera. Además, el japonés subió por primera vez al podio en la categoría reina y se convirtió en el primer piloto nipón en lograrlo desde Nakasuga en Valencia 2012.
En el box de Aprilia la celebración fue completa. Martín, visiblemente emocionado, subrayó que todas las dificultades vividas en 2025, incluidas las lesiones y las dudas sobre su continuidad con la marca, lo han hecho más fuerte. Asegura que ahora se encuentra en mejor forma que en 2024, cuando se proclamó campeón del mundo.
Todas las cosas por las que he pasado me han hecho mejor persona, también las malas. Soy el que soy hoy por eso.
El piloto madrileño también señaló que todavía no ha alcanzado su máximo nivel de confianza con la RS-GP. Destacó el apoyo constante de Aprilia y la rápida evolución de la moto, que ya le permite competir al más alto nivel. Considera que afinar los últimos detalles técnicos será clave para las próximas carreras.