Hace 1280 días, un cronista español decidió que no podía perderse un momento clave en el fútbol inglés. Se levantó temprano en Valencia, condujo hasta Alicante y tomó un vuelo directo a Birmingham. Desde allí, un taxi lo llevó a toda prisa hasta Villa Park, donde llegó justo a tiempo para acomodarse en su asiento cuando el árbitro pitaba el comienzo del encuentro.
El partido enfrentaba al Aston Villa local contra el Manchester United y suponía el estreno de Unai Emery al frente del banquillo villano en la Premier League. El periodista tuvo desde el primer momento la certeza de que debía estar presente para vivir en directo el arranque de una nueva etapa.
El Aston Villa se impuso en el marcador y, tal como ha sucedido en numerosas ocasiones desde entonces, la victoria se convirtió en algo habitual para el equipo bajo la dirección del entrenador español. Tras el silbato final, el cronista pudo constatar en primera persona cómo se iniciaba una transformación notable en el club.
El trayecto combinado entre coche, avión y taxi reflejó la determinación del aficionado y profesional por no perderse ningún detalle del partido. Villa Park, escenario habitual de grandes encuentros, acogió ese día el primer capítulo de lo que muchos consideran una de las etapas más exitosas recientes del club.